jueves

¿Sentir o razonar?

Ante situaciones que nos inquietan o no controlamos, intentamos racionalizarlo todo para "que no duela", ahogamos todo lo que sentimos, buscamos todo tipo de explicaciones posibles, lógicas, nos ponemos en lo peor... todo para autoconvencernos que así será más fácil seguir adelante si las cosas no salen como queremos. Pero para llegar a este estadio de "negación de lo evidente", hemos tenido que hacer frente a nuestra parte más instintiva, impulsiva e irracional, la que sale de dentro, la que no se puede controlar, la esencia misma de cada uno.

Si bien es cierto que con la edad ya sabes que muchos de esos arranques no tienen una mayor trascendencia, o que al día siguiente las cosas son de otro color, también son momentos en los que se dispara la vena creativa de cada uno: pintores, escritores, cineastas, músicos... y por eso muchas las obras que nacen de situaciones límite, de los entresijos del alma, son las que más conectan con el espectador.. o eso quiero creer..

No sé como me he ido tanto por las ramas, yo solo quería decir que encontré esto que escribí en uno de esos "arranques", y que decidí no publicarlo porque podría parecer que se trata de una sentimiento constante, y en realidad responde a un impulso irracional de una tarde de domingo que luego tuve que pasar por el filtro de la razón (y gracias a ello llevo una vida "normal", hehehe..).

Lo titulé Estado de dependencia, porque así me sentía. Y todavía me pregunto qué es mejor, ¿sentir o razonar?, qué merece más la pena, ¿sentir aunque duela o controlar y mantener el equilibrio..?

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