lunes

La familia

Les quiero, aunque ya no se los diga. Llegamos al punto dónde nos cuesta mantener los diálogos. A veces quiero odiarlos, pero me canso al poco tiempo, no merecen tanto esfuerzo. Hace varios años decidí que eramos sólo cuatro. Me sigue doliendo. Hace meses llegamos a ser cinco. Nos hacía falta ingenuidad. Pero acabé sintiendo que solo era uno. De aquí dentro el monstruo salió herido. Ha vuelto a casa casi muerto. Mi explicación es que esta vez, lo han herido sin amor. Sigue siendo un buen actor..

Y así nos pasamos el tiempo, alterando las piezas hasta que todo marche tan bien como una mentira. Desde tercera persona suena peor. Desde lejos todo era mejor.

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