Sin la música, en su soberano acto de abstracción, a mi paisaje le faltaría algo, el viento no mecería como mece, el ritmo se perdería en esa expresión superlativa, en el latente, latitud, longitud, laxitud.
Blando; el paisaje viene sinuoso bajo los pies, no hacía falta un mapa para saber de eso..
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