viernes

Dicen por ahí..

...que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos... Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella... 

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo…Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.

Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más... Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.

Os librareis de él o de ella, dejareis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.

                                                                                    
Solo yo sé quién representa cada papel, y así seguirá siendo. Sin embargo, y dejando a un lado los roles que jugaron cada una en mi vida, ellas dos me ayudaron a ser quién soy ahora, a crecer, ser mejor y a avanzar. Y ya sea por el aprecio que tenga a una o la indiferencia a otra, es cierto que ambas comparten algo sin ni siquiera conocerse entre sí. Compartieron lo mejor de mí. Fueron ellas dos las únicas a las que he querido sabiendo lo que era querer a alguien y todo lo que ello conllevaba. La mayor dificultad de este entresijo de las relaciones fue.. ser consciente, tanto de lo bello del momento, ese que jamás volverás a vivir de igual forma pero que sabes que mañana será aún mejor, y a la vez, escuchar a tu subconsciente, ese que te pide a gritos que jamás la dejes escapar, ése que está tan convencido de que es el amor de tu vida que hará de ti un loco y un estúpido, lo necesario para que sigáis siendo el uno para el otro, a la espera de que nunca se acabe. Ahora solo puedo amarlas por lo que fueron, por su tiempo invertido en mí, por sus besos, sus caricias y susurros.. por que el verbo "amar" se conjuga mejor en pasado..

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